martes, 27 de enero de 2015

Cuáles fueron los nombres más populares durante el 2014

Acá te contamos cuáles fueron los nombres más elegidos durante el año pasado. 






Nombres de niños más populares en 2014:

  1. Santiago
  2. José
  3. Manuel
  4. Juan
  5. David
  6. Javier
  7. Carlos
  8. Daniel
  9. Miguel
  10. Pedro

Nombres de niñas más populares en 2014:

  1. Sofía
  2. María
  3. Lucía
  4. Paula
  5. Cristina
  6. Ana
  7. Marta
  8. Sara
  9. Elena
  10. Laura

5 Pasos para enseñarle que no se muerde

Gimnasia pre-gateo



viernes, 9 de enero de 2015

Alimentación infantil ¿Lo estoy haciendo bien?

¿Alguna vez te has preguntado si lo que le das de comer a tu hijo es saludable?

“No desayuna todo lo que tendría que desayunar, ¿Qué le pongo de almuerzo?, se me agotan las ideas en las cenas…”

¿Qué es un buen desayuno?
  • Lácteo: leche, yogur, queso fresco.
  • Cereal: Pan, cereales no chocolateados (estos, llevan excesos de grasas “trans”, muy dañinas para tus hijos), galletas sin chocolate.
  • Fruta: en trozos o en zumo NATURAL.
  • Grasas: preferiblemente aceite de oliva para las tostadas.
DESAYUNAR, como casi todo en la crianza, es un hábito que se va creando día a día. Esfuérzate en pasar 15-20 minutos sentado con tus hijos a la mesa, compartiendo las tostadas recién hechas y el zumo de naranja natural.

¿Y qué le pongo de almuerzo?

En los últimos años, parece estar de moda almorzar a media mañana en el colegio. Yo no recuerdo haber llevado nunca un tentenpié a la escuela cuando era niña. Estaba prohibido llevar comida al colegio. Si los niños disfrutan de un buen desayuno, no sería necesario. Aún así, no va a ser nuestro hijo el único que no lo lleve, evidentemente. A la hora de preparárselo no olvides los siguientes consejos:

  • Huye de los zumos envasados. No le aportan NINGÚN beneficio a su dieta, sino todo lo contrario. Nutricionalmente son calorías muertas (mucha caloría poco nutritiva); aumentan de forma importante el riesgo de padecer caries, de obesidad y sobrepeso; les sacia tanto que los niños que son malos comedores ya no prueban bocado a la hora de la comida; y además, se acostumbran a combatir su sed con refrescos. De los zumos haré un post aparte, tengo mucho que decir.
  • Los niños han de beber AGUA: ponle una botellita de agua fresca.
  • Evita bollería, chocolate, galletas y demás comida preparada y envasada. Sé que es cómodo y te lleva 2 segundos sacarlo de la despensa y metérselo en la mochila. No lo hagas. No es bueno para ellos.
  • Ponle un pequeño bocadillo o sándwich de jamón, de queso, de atún con tomate, etc.
  • Puedes alternarlo con FRUTA: con los más pequeños es muy socorrido la pequeña fiambrera con fruta variada troceada. A mí me funciona.
  • No te olvides de los frutos secos: son una excelente fuente natural de energía y calcio. ¿Sabías que las almendras tienen el DOBLE de calcio que la leche de vaca? La leche tiene 140 mg de calcio por cada 100 ml de leche; ¡las almendras 240mg! Para aquellos niños que toman poca leche, el puñadito de almendras como almuerzo es una excelente opción. Tenlo en cuenta siempre y cuando tu hijo tenga más de 5-6 años para evitar posibles atragantamientos.
En el estudio Enkid español se observó que el 96,4% de la población infantil y juvenil española consume algo más de 7 raciones a la semana de galletas, pastelitos y bollería industrial (es decir, uno al día). El 88,2% toma diariamente aperitivos salados, llegando la media a 2,7 raciones al día. En cuanto a los dulces y golosinas, el 99,4% de la población estudiada, ingería diariamente 4 raciones de dulces y golosinas.

¿No les parecen unos datos alarmantes? A mí sí, sin duda.

Este tipo de productos no deben estar en nuestra lista de la compra semanal, al menos, no como comida habitual. Otra cosa es que si salís el fin de semana y os sentáis en una terracita, por supuesto que podéis disfrutar de unas patatitas, ¿cómo no?, o de tomar un helado mientras paseamos por la playa. Pero no como rutina. No vaya a ser que este fin de semana me veáis sentada en una terraza en la playa comiendo unas patatas fritas con mis hijos y me señaléis con el dedo. Je,je.

En los “cumples” se llenan de golosinas, ¡pues para eso son los “cumples”! ¡Para disfrutar! Los niños han de tener una infancia y los excesos de los cumpleaños forman parte de ella. Pero en el carrito de la compra familiar debemos evitarlos.

Así qué mañana ya no tienes excusa:

Levántate un poquito antes, exprime unas naranjas; el pan, a la tostadora. Aceite de oliva y sal sobre la mesa. Mientras sale el café (en mi caso imprescindible para seguir funcionando) prepárales el almuerzo. Y en cuanto estén sentados a la mesa: ¡¡¡a desayunar!!!
Recoge a tus hijos en el cole con: botella de agua en mano, bocata y/o fruta.
Y antes de acostarse, una cena saludable:
  • Ensalada en el centro de la mesa ¡que no falte! Si la ven todos los días, terminarán picando, y sobre todo, si tú comes ensalada, ellos comerán ensalada.
  • Carne o pescado preferiblemente al horno o plancha.
  • De guarnición: un poco de hidratos de carbono como por ejemplo un puñadito de arroz blanco, patatas asadas, un montoncito de espirales de pasta.
Ponles pequeñas cantidades y usa platos más pequeños. Esmérate en la presentación, haz que los platos resulten atractivos a la vista. ¡Ellos también comen por los ojos! Y no olvides que: no es tan importante la cantidad como la calidad.

Fuente: http://luciamipediatra.com/alimentacion-infantil-lo-estoy-haciendo-bien/

martes, 30 de diciembre de 2014

¿Cómo, cuándo y por qué se deben mover los bebés en el vientre?

Sentir a su hijo. Eso es lo que quieren muchas embarazadas. Desean, con ansiedad, ser sorprendidas por ese ser que crece dentro y que, en condiciones normales, se comienza a mover en la etapa embrionaria, entre las semanas 8 y 9 de gestación. Sin embargo, la madre lo puede empezar a sentir entre las semanas 18 a 22, ya que solo entonces el embrión mide unos centímetros más y, por ende, tiene menos espacio, lo que ocasiona movimientos de las paredes del útero que chocan con la pared abdominal de su madre, explica Marco Duque, perinatólogo y jefe de la Unidad Materno Fetal de la Clínica del Country.Cuando la mujer siente a su hijo experimenta uno de los mejores momentos de los 9 meses del embarazo.

Cada quien lo vive distinto. Unas lo reconocen como el movimiento de un pez dentro de un acuario; otras lo comparan con la sensación de tener una mariposa revoloteando, o una lombriz que se arrastra rápidamente por la tierra. Cuando el embarazo avanza, la madre nota los choques internos, tanto que, por momentos, se pueden ver unas pequeñas montañas o bultos en la piel que cubre el vientre.Estas sensaciones maravillosas, que ninguna madre olvidará, tienen su importancia ya que, según el perinatólogo Duque, son un indicador de bienestar fetal. 


En las semanas indicadas (cuando la madre comienza a sentir al bebé), el médico se cerciora, a través de una ecografía, de que todo va bien.En el vientre materno los bebés estiran y flexionan los brazos y piernas, succionan, degluten y voltean su dorso: “A medida que van creciendo, los movimientos fetales son cada vez más precisos”, afirma el experto.Sin embargo, existen varias variables para que una mujer pueda sentir a su hijo. Según Duque, el peso de la madre (es mucho más rápido en las delgadas), las características propias de cada bebé, y la cantidad de líquido amniótico (entre más líquido, más flota el bebé y menos lo siente la mamá).AutochequeoLos médicos recomiendan a la madre estar atenta, en especial, si deja de sentir a su bebé. Después de la semana 24 de gestación, según el doctor Marco Duque, seis es el número mínimo de movimientos fetales mientras la paciente está despierta; es decir, la mamá debe sentirlo en seis ocasiones, que pueden presentarse en la mañana o en  la tarde; incluso, en la noche, cuando más se mueve el bebé porque, usualmente, la mamá está relajada.

Según el perinatólogo Álvaro Cano, de la Clínica de la Mujer, si el bebé se mueve significa que está bien oxigenado y correctamente estimulado: “Sus movimientos se dan, en su mayoría, cuando hay actividad de la madre, ruido y sonido por vibración en su vientre; en la noche y después de que ella ingiere alimentos (le llega glucosa recién procesada y esto lo activa)” explica. Si, por el contrario, no siente nada –sugiere el experto Álvaro Cano–, la madre debe comer algo dulce o frío, estimular al bebé acariciando el abdomen con las manos o ponerle música.El ginecobstetra Guillermo Obando afirma que cuando el bebé deja de moverse puede ser que está dormido, sus niveles de azúcar en sangre están disminuidos, hay menos líquido amniótico o la placenta no está funcionando; pero si después de recurrir a los estímulos para motivarlo, pasan 2 horas sin que lo sienta, valdría la pena acudir al médico para que le realice los exámenes necesarios que permitan descartar cualquier complicación.

 ¿Qué sentía cuando se movía?

Nuestras seguidoras por Facebook (ABC del Bebé) y por Twitter (@abcdelbebecom) respondieron:Karen Hurtado: una emoción indescriptible, sobre todo cuando le hablaba a mi bebé y ella respondía moviéndose.Liliana García Rico: me daba felicidad el saber que habíauna personita hermosa dentro de mí.Edna Pinilla: lloré de felicidad la primera vez que sentí claramente a mi Juanita. Agradecí a Dios y a mi esposo por ser mis patrocinadores en esta hermosa experiencia. Ser mamá es lo mejor de la vida.Vanesa Hernández: es lo más hermoso. Me encanta cuando se mueve en las madrugadas cuando yo estoy dormida y ella está despierta. Me sorprende con sus pataditasy todas sus piruetas.

Mitos

El ginecobstetra Blas García resuelve algunos mitos acerca de los movimientos fetales:

¿Si se mueve poco es que  es un bebé tranquilo?La intensidad o no de los movimientos no tiene que ver con el juicio futuro. Sin embargo, los movimientos son un signo de bienestar.

¿Es cierto que a los bebés les da hipo en el vientre?Sí. El hipo es uno de los tres movimientos respiratorios de un bebé. Se inicia desde la octava semana de gestación y es perceptible desde la 20 hasta la 32. Después de este tiempo tiende a disminuir. Es normal y no se asocia a enfermedad.

¿La ingesta de dulce de la mamá le produce más movimiento al bebé?Con la ingesta de alimentos se estimula la actividad gástrica. Es posible que el aporte de glucosa lo estimule metabólicamente.

¿Los bebés se mueven menos al final del embarazo?  Al final, el espacio se reduce y es común que los movimientos sean menos frecuentes. Un monitoreo fetal proporcionará datos valiosos.

¿Si la madre tuvo un día agitado, el bebé se moverá menos?Él también tienen horas de sueño y, al parecer, los cambios de luminosidad lo van adecuando al ritmo circadiano. El feto percibe la actividad materna y las vías de comunicación son muchas así que no es ajeno al estrés, la euforia, la depresión o la alegría.

Fuente: http://www.abcdelbebe.com/embarazo/segundo-trimestre/desarrollo/como-cuando-y-por-que-se-deben-mover-los-bebes-en-el-vientre

Mi bebé viaja conmigo en la panza: ¿Qué debemos tener en cuenta?

En la temporada de vacaciones es normal que la mujer embarazada siga su ritmo de vida y esto incluye realizar viajes de desplazamiento. Así mismo durante el periodo laboral el traslado a diferentes lugares hace parte de la rutina normal de muchas, o de una actividad extraordinaria para otras, en el caso de las vacaciones. En cualquiera de los casos anteriores es importante tener en cuenta ciertos comportamientos de precaución con el fin de cuidar  la salud tanto de la mamá, como del bebé que está por nacer.

Estar embarazada no es impedimento para viajar, siempre y cuando el embarazo transcurra sin complicaciones, que no esté próxima la fecha del parto y que la salud de la futura mamá sea óptima. El periodo de menos riesgo para emprender un viaje es el segundo trimestre de embarazo a partir de la semana 18ª, ya que el embrión ha superado las dificultades de implantación, el volumen del abdomen todavía no incomoda demasiado a la madre y se presenta menor riesgo de sufrir un aborto.

Para el Médico ginecobstetra Mario Arturo Galindo “el embarazo mismo se encarga de poner las limitaciones”. Por ejemplo entre la semana 28 y 34 es conveniente evitar los largos desplazamientos. Después de la semana 34, es recomendable no moverse mucho. En este caso es importante tener en cuenta los siguientes aspectos: el medio de transporte a elegir, el tiempo que tarda en llegar al destino, la comodidad de los asientos y la movilidad que estos  permiten.

Uno de los medios más cómodos para viajar es el tren, ya que por su amplio espacio la embarazada puede cambiar de posición y levantarse a caminar de manera frecuente. Otro medio de transporte interesante es el avión, pero se recomienda no tomar este medio de transporte durante el último mes de embarazo por el riesgo de que se produzca una rotura de la bolsa o un parto prematuro; aunque la mayoría de las compañías aéreas ponen restricciones a las embarazadas de más de siete meses con el fin de evitar la posibilidad de que se presente un parto durante el vuelo. A partir de las 35 semanas de gestación, las aerolíneas exigen un certificado médico que confirme la fase del embarazo y el estado de salud de la pasajera. Algunas compañías incluso, exigen firmar un documento que exima a la compañía de toda responsabilidad en caso de que surgiera algún problema relacionado con su estado durante el vuelo.

Para la Dra. Sandra Fonseca, ginecóloga, los viajes en avión no implican, en principio, ningún riesgo para la madre y el futuro bebé, aunque las mujeres con embarazos complicados o de riesgo no deben volar en los nueve meses. Agrega Fonseca que aunque en los aviones es difícil moverse, se recomienda pasear por el pasillo cada hora, dado que en los viajes largos existe el riesgo de que se comprima la vena cava y se produzca una trombosis venosa, debido a la compresión del útero expandido.
La mejor ubicación para una mujer embarazada que tenga que volar en avión, se encuentra en el pasillo y cerca al baño, debido a que la micción se incrementa en el embarazo. En cuanto al cinturón de seguridad, lo mejor es ubicarlo bajo el vientre, sobre las caderas. Cabe aclarar que los detectores utilizados como medida de seguridad en los aeropuertos son totalmente inofensivos para la salud del bebé.

En cuanto a los trayectos cortos, el mejor medio es el vehículo, en el que se debe utilizar el cinturón de seguridad. En caso de que la mamá tenga que conducir, algunos médicos no aconsejan hacerlo en los dos últimos meses.

De todas las opciones de transporte las menos aconsejables son el autobús y el barco. El primero presenta condiciones de espacio que incomodan a la futura madre (no se puede pasear, los asientos son estrechos...), mientras que los barcos producen una incomodidad grande debido al mareo que suele producir el vaivén de las olas. Para resolver este tema es bueno llevar consigo algunos frutos secos, galletas integrales y frutas. También es importante hidratarse permanentemente.

Para estos viajes es bueno prepararse con ropa cómoda que no obstruya la circulación, zapatos flexibles sin tacón, una chaqueta y un bolso ligero de mano con lo estrictamente necesario, para no generar peso y afectar la columna. En los desplazamientos largos bien  puede venir bien una almohada para las cervicales.
Pero lo que debe recordar siempre la futura mamá, es que ser madre es un momento crucial en la vida. Por eso no debe ni arriesgarse de tal manera que ponga en riesgo su vida y la de su hijo; ni tampoco extremar las medidas y dejar de llevar una rutina normal. Para equilibrar la situación está el médico, quien es el llamado a guiarla en estos momentos.


Fuente: http://www.abcdelbebe.com/mi-bebe-viaja-conmigo

sábado, 27 de diciembre de 2014

¿Cómo lograr que los niños coman sano durante las fiestas?

Pasó Navidad, y ahora falta año nuevo y todas las vacaciones escolares. Días en que la rutina diaria cambia, pero que no debería suponer una modificación en los hábitos alimenticios de nuestros hijos. Estos días se incrementa el sedentarismo y el consumo de dulces, lo que hace que el organismo de los niños sufra un cambio importante: necesita menos energía pero obtiene de golpe muchas calorías, algo distinto de lo que pasa en su día a día escolar.
«Los dulces navideños, hechos a menudo a base de almendra, azúcar y miel, contienen gran cantidad de hidratos de carbono y grasas», afirma la experta en nutrición y colaboradora de Superpadres.com Isabel Valdivieso. «No obstante, también poseen todas las propiedades de los frutos secos y la miel, y son ricos en minerales (calcio, magnesio y potasio)», destaca.
Es importante que los niños eviten el sedentarismo en estas fechas. «Aunque no vayan al colegio, los niños deben seguir haciendo ejercicio: pasear, ir al parque, a comprar con los abuelos... y evitar quedarse en casa viendo la tele o jugando con las consolas», aconseja Valdivieso. Además, deben mantener estrictamente los hábitos higiénicos, como «lavarse los dientes siempre después de tomar estos dulces, ya que las almendras pueden quedarse en los premolares o molares y facilitar la creación de caries», apostilla.
Más allá de estas recomendaciones, la experta en nutrición nos da algunos trucos:
—No dejar los dulces al alcance de los niños y limitarlos a las horas de desayuno o merienda. Según la colaboradora de Superpadres.com, «dos figuritas de mazapán, dos polvorones o un trozo de 1,5 cm. de turrón, acompañados de un zumo o una pieza de fruta, pueden sustituir un desayuno o una merienda».
—Los días de fiesta mejor tomar fruta de postre y comer los dulces después de la sobremesa. «Para compensar, las cenas deben ser ligeras evitando hidratos de carbono y grasas, como por ejemplo verdura sin patata, sopas de verdura o pescado a la plancha», aconseja Valdivieso.
—Respecto a los pasteles como el Panetonne o el roscón de Reyes, también es mejor comerlos comodesayuno o merienda acompañados de un vaso de leche. «No son tan calóricos como los demás dulces y llevan frutas desecadas que aumentan la cantidad de fibra», explica la experta. Un trozo de 50 o 75 gramos por persona es suficiente.
—En lo que respecta al chocolate, «el tronco de Navidad es un postre delicioso pero muy calórico». Si no se puede evitar comerlo como postre, Isabel Valdivieso recomienda «hacer cortes de 1 a 1,5cm., más que suficiente después de una comida o cena abundante».
—Las figuritas de chocolate que traen los reyes, y que los niños devoran tan pronto como las ven, «serán su desayuno de ese día; acompañarlo con un batido de frutas les llenará y evitará que coman todo de golpe», explica. «Otro truco es que los reyes les dejen las figuritas en distintas partes de la casa. Por ejemplo, en una cajita en la bañera y así lo encontraran a la hora del baño; cerca del lavaplatos o lavadero para que lo encuentren al sacar la mesa; etc.». Así se reparte el chocolate durante el día.
—Otro de los dulces navideños que no suele faltar es el carbón de azúcar, compuesto simplemente de azúcar y colorante. «Si los Reyes lo dejan en trocitos pequeños se pueden poner en una azucarera y utilizar durante varios días como azúcar para endulzar yogurt, palomitas,... así, además de no tomarlo de golpe, esto les recordará durante unos días que deben portarse bien», concluye la experta en nutrición.
Fuente: http://www.abc.es/familia-vida-sana/20141225/abci-comer-equilibrado-navidad-201412171543.html